La confesión literaria es un acto valiente que va más allá de las limitaciones de mi ego y me permite desvelar las tétricas profundidades de mi ser. Este estilo de escritura, que se caracteriza por la honestidad y la autenticidad, se convierte en un reflejo que muestra no solo mi pensamiento, sino que puede mostrar también mis dúctiles inquietudes. A través de mis palabras puedo, y deseo con ardor, generar conexiones emocionales contigo, lector. Es mi deseo último, y primario. Cuando yo me atrevo a examinar mis propias lesiones y vulnerabilidades, incito a mis lectores a confrontarlas con las suyas.
A mí este proceso me resulta liberador y me ayuda a una mayor comprensión empática con personas que tienen diferentes modos de entender la vida o la escritura.
En resumen, para mí la confesión literaria no es simplemente un recurso narrativo, no. Es un medio de comunicación que tiene un poder casi absoluto, porque me permite desnudarme con mayor o menor exigencia. Puede ocurrir que el rechazo ―larvado a lo largo de mis 146 entradas― obtenga ya un estímulo definitivo para recibir yo un último golpe fulminante y definitivo.
Confieso que repetir una declaración o una idea mil veces no es obsesión, es una liturgia creada por mi obsesión en transmitir con claridad y honradez mi pensamiento.
Confieso que un furancho puede ser un laboratorio de poemas. Quien lo probó lo sabe. Una taza de vino, una ración de queso, un cuaderno y un bolígrafo bajo la parra de una vivienda particular son el cenit de la creatividad. Te aconsejo que consultes la www.guiafuranchin.com. Si pasas por las Rías Baixas entre abril y octubre, tienes estas casas particulares habilitadas en planta baja, jardín o garaje como excelentes restaurantes de productos caseros.
Confieso que de la desolación humana, es el riesgo de escribir, puede salir un excelente poema o una aberración con formato de poesía.
Confieso que este blog es mi confesionario de mis pequeñas verdades, de reflexiones inéditas, de miedos contradictorios y lo íntimo de mi pensamiento social. ¡Ah!… Y no tengo sacerdote.
Confieso que escribir de lo que me produce muchísimo pudor aumenta en progresión aritmética una evolución emocional peldaño a peldaño que no sé a qué situación me llevará.
Confieso que soy en puridad un forastero inestable que tiene un blog invisible que se conforma con tener pocos lectores porque, después de mil cambios, no logro que nadie se suscriba de modo voluntario. ¿Para qué tienes, me espeta mi alter ego, en www.recuncar.com la invitación a que tus potenciales lectores se suscriban? Es como salir a la calle hoy con una vela encendida bajo la lluvia.
Confieso que no voy a cambiar mi estilo. Sí habrás notado que, una vez jubilado, le dedico mucho más tiempo a mi blog y a la lectura. Eso ha hecho que observe más la estructura del texto, el vocabulario, las metáforas, la creatividad…porque ahora, por ejemplo, puedo dedicarle tres horas a un texto de 10 líneas o a investigar con lupa filatélica técnicas narrativas.
Confieso que en cada entrada pierdo jirones de sueño, que soy capaz de despertarme a las tres de la mañana, encender la luz en forma de libro abierto que tengo en la mesilla y escribir cuatro ideas en una hoja cualquiera.
Confieso que escribir es tirarme al vacío sin un salvoconducto y sin el amparo de una red salvífica y «despanzurrarme» como un héroe trágico en su última escena.
Confieso que mantener este blog es resistir con heroicidad el respetuoso silencio de los lectores. Otra «teima» ―obsesión, en gallego― que me persigue como el agente 007 perseguía al doctor No. ¿Diferencia? James Bond salía vencedor al final.
Confieso que me apasiona la soledad ―algunos le llaman asociabilidad―, aunque de ella mane una pérdida de autoestima, ese faro que me debería guiar como hace en las tormentosas noches de la Costa da Morte.
Confieso que paso olímpicamente de los que no entienden que la tristeza es canción y que la melancolía escribe mis poemas casi sin pensar.
Confieso que no busco redención, solo el alivio de haberme dicho la verdad a mí mismo. Deberías probar la dosis de placer que me invade cuando creo que he escrito un buen texto.
Confieso que la saudade que me inunda es un acto reflexivo que duele igual que un beso de cemento, ese beso que he probado muchas veces.
Confieso que habito en un mundo inhóspito que, cada día que pasa, me convierte en una corona de sombras que todavía no sabe brillar en la oscuridad.
Confieso que no tengo respuestas para muchas de tus preguntas, pero nunca me esconderé en el abismo para responder a ellas, si las hubiere.
Confieso que el eco de mis textos no se escucha en ningún lugar y eso me produce una sordera creativa que me posterga al rincón de la pluma sin tinta o al del ordenador sin Microsoft Word.
Confieso que cada palabra que nace de mí es una chispa de mi alma buscando encender otras. El problema mío es que mi terreno es húmedo y me cuesta muchísimo que la chispa prendida despierte en una sucesión de fogonazos.
Confieso que paso olímpicamente de los que no quieren escudriñar mis versos como un alquimista busca oro en mis cenizas con el banal argumento de que esa conjunción de palabras la realiza cualquiera.
Confieso que aún tengo que aprender a detectar y a ponerle certero nombre a mis carencias, pero esto no me impide manifestar mi deseo de que reciban un reconocimiento mis micropartículas que se convierten en el peso de una entrada del blog.
Confieso que revelar y desnudar mis debilidades no me enflaquece; sino que me convierte en un antihéroe de esta descortés sociedad. Y confieso que tú, lector, me gustas más que la calma que me invento para no necesitar a nadie o como el primer sorbo de humeante café, la tinta con la que escribo mis días, en una mañana de lluvia como la de hoy. (A la sombra del verbo) (1995–2025)
Te lo agradezco mucho. 😘 Te entiendo perfectamente. Mucho ánimo!!! 👏 👏 lolamaiz@hotmail.com
Muchas gracias!!! 👏 Mucho ánimo!!! 👏
Mucho ánimo!!! 👏 y Muchas gracias!!! 👏
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https://polldaddy.com/js/rating/rating.jsConfieso que me encanta leerte. Haces que mis viajes Madrid-Granada, Granada-Madrid sean más amenos. Gracias por todo.