El cansado escritor reflexiona. Examina su pasado. Busca culpables a sus fracasos amorosos. Se obceca en una educación que no le impulsó a formar una familia, sino a permanecer, con plena libertad de acción, en la intocable casa-refugio paterna. Un ser pusilánime es imposible que emprenda una aventura en solitario. Teme la intemperie. Confunde cobijo con destino. Heredó la obediencia como una forma de quietud. Y convirtió la renuncia en carácter. Aprendió a llamar prudencia al miedo. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)
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